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Viernes 22, diciembre, 2017

Diez reflexiones sobre la mal llamada reforma previsional


Investigador Oscar Cetrángolo

Diez reflexiones sobre la mal llamada “reforma previsional”

Blog Alquimias económicas  | Viernes 22 de diciembre de 2017  |  Oscar Cetrángolo

  1. Ciertamente la medida recientemente aprobada produce una reducción del gasto público y por lo tanto es evidente que reduce el pago que se había prometido con la formula previa, a consecuencia del tipo de “empalme”
  2. Lo anterior no implica necesariamente caída en los niveles reales de haberes
  3. Es claro que la formula actual es mejor en el largo plazo. Resulta más previsible, transparente y acorde a las buenas prácticas internacionales, como se mostró en la nota que escribimos con Julián Folgar.
  4. Sin embargo, hubiera sido deseable que el gobierno presentara estos cambios sin ocultar sus efectos
  5. Desde la salida de la crisis, el gasto en pensiones aumentó 5% del PIB. Fue el sector más beneficiado por las políticas públicas, como se explicó en una anterior nota de Alquimias Económicas.
  6. En este período se logró una mejora sustantiva en la cobertura, aunque solo durante un período determinado y mediante medidas de emergencia no sustentables, como explicamos en esta otra nota de Alquimias Económicas.
  7. Los cambios recientes no pueden ser considerados una “reforma previsional” sino solo una modificación en los índices de ajuste
  8. La prometida reforma previsional debiera surgir, según lo establecido en la Ley de Reparación Histórica, del trabajo de una comisión que debiera convocar, durante un período de tiempo, las opiniones de los diversos grupos interesados y expertos
  9. La introducción del derecho a una prestación universal incorporado en esa misma Ley fue un paso significativo en la construcción de un sistema de cobertura universal permanente y sustentable

10.No obstante, si se aprueba la introducción de un mínimo no imponible en las contribuciones patronales difícilmente se pueda pensar en una reforma que establezca un sistema razonable, justo y sostenible, como el presentado en este trabajo de hace algunos años.

 

 

Por Oscar Cetrángolo

Profesor titular regular de Finanzas Públicas en la FCE, UBA; Director y docente de la Maestría en Economía de la misma facultad. Es Investigador del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-Baires) y miembro del CIDED, UNTREF.

Ver fuente aquí.

 

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