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Sabado 22, diciembre, 2012

El proceso economico, 1960-2000


La economía argentina tuvo un magro desempeño en la segunda mitad del siglo XX y se alejó considerablemente del patrón de crecimiento seguido por la mayoría de los países del mundo y en particular por otras grandes naciones latinoamericanas. En efecto, es indudable que el país  transitó una acentuada decadencia relativa con una tasa de crecimiento promedio de 2,7% anual entre 1960 y 2000.  No obstante, ese mal desempeño macroeconómico reconoce períodos o etapas claramente diferenciadas, que en buena medida están marcadas por las grandes orientaciones de la política económica; las políticas desplegadas no resultaron en modo alguno inocuas y cobran relevancia a la hora de explicar la dinámica de la economía argentina en las últimas cuatro décadas del siglo. En este sentido, es posible identificar dos grandes momentos, aunque no homogéneos temporalmente: el primero con origen en las políticas desarrollistas implementadas en la Argentina desde fines de los años cincuenta, que culmina de modo abrupto con la crisis de 1975-1976 y la política económica implementada a partir de ese último año por la dictadura militar; y un segundo período que transcurre a partir de entonces, y cuyo final se ubica hacia el cambio de siglo con la mayor crisis económica de la historia contemporánea argentina en 2001. Los períodos así definidos pueden diferenciarse a partir del desempeño macroeconómico y las definiciones de política económica. En la primera perspectiva, la etapa 1960-1976 se caracteriza por un crecimiento sostenido del producto, aunque moderado y con importantes fluctuaciones; mientras que el período posterior está signado por un claro estancamiento económico. A su vez, la política económica, aún con opciones diversas, se orientó a lograr el desarrollo por intermedio de una estrategia basada en la industrialización por sustitución de importaciones, la equidad distributiva y la inclusión social a lo largo de toda la primera etapa. Mientras que en el período 1976-2000 primaron las definiciones tendientes a desmantelar esa estrategia, a abrir la economía y a favorecer los sectores financieros y de servicios por sobre el conjunto de las actividades productivas; la concentración, el crecimiento del desempleo, la marginación y la pobreza fueron otros de los rasgos centrales de este proceso.

 

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